A principios de septiembre inauguramos una nueva edición de los Encuentros de la Comunidad junto con Johely Barrios, de La Revista Hablada.
Como lo prometido es deuda, acá te dejamos el resumen de todo lo charlado en un encuentro super movilizador.
Emprender en el arte nos genera ansiedad; por no obtener resultados, por no tener apoyo, por no saber cómo cobrar, cómo vender. A veces también nos genera culpa, por no ser tan geniales como nos exigimos, tan creativos, tan exitosos, por no estar tan inspirados.
Por eso Johely nos invitó a pensar cómo afecta todo esto a nuestros cuerpos y qué podemos hacer al respecto.
Hablamos sobre el desgaste creativo y la hiperproductividad. ¿Te ha pasado de querer hacer más y más por tu emprendimiento artístico, dejando de lado cosas importantes? Como el descanso o el tiempo de calidad con personas queridas, por ejemplo.
Por otro lado, remarcamos la importancia de entender que más allá de hacernos cargo del proceso de creación, también nos tenemos que hacer cargo de un proceso de gestión de la obra de arte, con todo lo que eso conlleva. Y si, armar presupuestos, presentar propuestas, negociar, cobrar (y no cobrar a veces), no es lo que más nos gusta.
Muy relacionado a esto, estuvimos debatiendo también sobre la precariedad salarial de los artistas. Ese dolor por no cobrar lo que pensamos o creemos justo. La frustración y a veces hasta el enojo por recibir comentarios que menosprecian nuestro trabajo.
Jamboard realizado durante el Encuentro de la Comunidad Migrarte y La Revista Hablada.
Pero bueno, ¡no todo fue catarsis! Resumimos acá algunos tips que surgieron para iluminar un poco más nuestro camino emprendedor:
Aprender a decir que no, a los demás e incluso a nosotros mismos, delegando o posponiendo algunas cosas.
Aprender a no sentir culpa; por no llegar, por no ser, por no lograr, por no cumplir. Una frase que salió varias veces durante el Encuentro fue “hago lo que puedo”. No sé ustedes, yo me lo voy a anotar como mantra para recordarlo cada día.
Y esto está muy relacionado con lo siguiente: buscar maneras más amigables de estar con nosotros mismos, con nuestros emprendimientos creativos.
Generar alianzas que nos brinden oportunidades. Pertenecer. Sumarnos a proyectos en red.
Silenciar el entorno. ¿Y esto qué significa? Se trata de disminuir los estímulos que nos rodean externamente y escucharnos más a nivel interno.
“No hay una persona más solitaria que quien emprende”.
Johely Barrios
Esta reflexión me da pie al siguiente tip: rodearse de un equipo, ya sea interno o externo. Podemos sumar otros artistas o colaboradores, o simplemente apoyarnos en familiares y amigos que, aunque no entiendan nada de nuestro proceso artístico, nos entiendan a nosotros como artistas y nos puedan contener en el camino.
Entender la importancia del proceso, ya que el emprendimiento está lleno de procesos. A veces durará meses, a veces años. Lo importante es no perder el foco y disfrutar del camino mientras tanto.
“Todo el mundo quiere florecer, pero antes de la flor, todos debemos ser semilla”
Johely Barrios
Y ahora, ¿Cómo seguimos?
Para finalizar, dejamos algunas preguntas abiertas, que te puedan ayudar a valorar el camino recorrido y a plantear nuevos pasos a seguir en tu crecimiento como artista.
¿Cómo podríamos gestionar mejor la ansiedad que nos supone emprender en el arte? ¿Qué podemos hacer para trabajar en red y sumar esfuerzos? ¿Qué alternativas existen para aquellas personas que no pueden permitirse el descanso y el autocuidado?
En la cajita de comentarios espero sus ideas y reflexiones, para que este debate nos siga dando herramientas para crecer de forma colectiva.
Entre la primera y segunda semana de Noviembre se realizará en una localidad de San Luis un evento de networking para emprendedores. El objetivo del mismo es que sea una instancia de intercambio y vinculación y que las personas que participen se vayan con una buena experiencia y una gran red de contactos con los cuales puedan llegar a tener una articulación o colaboración a futuro.
El cronograma es de 5 horas y buscamos una persona que pueda sumarse con el personaje de señor/a incognito/a.
Fernando Franjo nos cuenta sobre un proyecto que investiga cafés que tienen historia y los une en una propuesta cultural y turística fascinante. Historiador y periodista capitaliza muy bien sus conocimientos para ir más allá de las referencias turísticas sociales y encontrar en localidades los Cafés que hacen al sentido de pertenencia y la historia de cada lugar.
Fernando, cuéntanos sobre café históricos. Nos intriga mucho este proyecto y conocer en profundidad de qué trata y su relación con la cultura.
Como historiador y periodista me he interesado desde hace años por el estudio de los Cafés históricos como algo más que un local precedido por un recorrido cronológico o por un decorado fastuoso, sino como una referencia cultural y social y de cada una de las ciudades en las que se encuentran porque Café y ciudad están estrechamente enlazados.
Comencé a investigar y a viajar en clave de Café entendiendo el Café como una especie de etapa de una ruta turística y también cultural.. Pero creo que lo fundamental es definir los términos de Café histórico. Intento escapar de las definiciones convencionales. No quiero restringir este concepto a aquellos locales monumentales que a todos nos suenan por reportajes a todo color en revistas y muchos de los cuales se han convertido en un local turístico masificado en grandes ciudades. En muchas ocasiones, el calificativo histórico es equívoco. No deberíamos ceñirnos a los Cafés que juegan en otra categoría (Majestic, en Porto; Greco en Roma: New York, Budapest. Tortoni, Buenos Aires). Yo intento ampliar esta definición a aquellos establecimientos que tienen historia en sí mismos, que son referencia social de cada una de sus ciudades o localidades, que además presumen de ellos. Podemos viajar por todo el mundo y encontrar Cafés que nos ayudarán a comprender el significado, los atractivos y narrar la historia de cada ciudad, en definitiva, su patrimonio. Pensemos que un Café que abrió sus puertas hace cien o ciento cincuenta años, es un reflejo fiel de su entorno y de su ciudad y ha pasado por encima de todos sus cambios políticos, sociales, urbanísticos, etc.
Pero el Café histórico no nace como tal, no abre sus puertas con la intención de entrar a formar parte de la historia. Recibe esa categoría con el paso de los años y de todos aquellos que lo visitan y frecuentan, tanto aquellas personalidades individuales que han pasado con su nombre y apellido a la historia (escritores, políticos, artistas etc..) como por los miles y miles de personas anónimas que los han frecuentado o visitado y han traído su legado hasta la actualidad. Todos ellos, unos y otros, son los que escriben la historia.
Ahora en los tiempos que vivimos, todo es un poco más complicado. Un Café no puede vivir de la nostalgia y de su nombre o del hecho de haberse convertido en una marca registrada. Los tiempos han cambiado y el siglo XXI tiene nuevas exigencias pero los Cafés siguen siendo puntos de encuentro de nuestra sociedad, es verdad que más de conversaciones que de tertulias y también más de imagen y tecnología que de letra escrita.
El Café histórico de la actualidad debe asumir una serie de desafíos que pasan por conjugar la modernidad, las pautas de calidad en producto y servicio, el respeto a la historia y patrimonio que los preceden y el siempre difícil reto de conjugar la presencia autóctona y el turismo masivo en el que en tantas ocasiones se ven inmersos muchos establecimientos, una opción tan legítima como en ocasiones necesaria para su continuidad, y que sería objeto de un largo debate.
En este sentido, creo que es extraordinariamente importante a día de hoy la gestión y la actividad cultural y en especial en este momento, que puede convertir cada uno de estos recintos en locales diferenciados y con propuestas experienciales que van más allá de la cultura del selfie y la invisibilidad que tantas veces los define.
Lo que nos cuentas cobra mucho sentido en relación a la cultura. Tal como dices en la actualidad hay una “nueva cultura” del selfie que borronea un poco el ritual del encuentro como actividad cultural dónde los Cafes tienen un gran protagonismo. Claramente tu recorrido y experiencia te permite ver un poco más allá para poder hacer el análisis y capitalizarlo en tan lindo proyecto. Ahora, sabemos que tienes un amplio recorrido en prensa y radio. Nos gustaría que nos cuentes sobre alguna experiencia en particular de esos ámbitos ¿Qué puedes contarnos de esa experiencia enriquecedora y el rol que ocupaste?
Durante más de veinticinco años he trabajado en prensa escrita fundamentalmente en la parcela cultural, con especial dedicación a la música. Sobre tema sobre también trabajé en radio durante años. He tenido la fortuna de reflejar en mis páginas y en mi trayectoria radiofónica durante toda mi trayectoria entrevistas con grandes músicos de géneros como folk, rock o jazz, actores, escritores, etc. Pero también he trabajado mucho en patrimonio, cultura y turismo, siempre en mi ciudad y gran capital de la cultura Santiago de Compostela. Esto último ha estado siempre en relación con mi formación inicial de historiador, que de una u otra forma siempre ha guiado mi trayectoria periodística. Esto fue, sin duda, lo que motivó que empezase a interesarme por el mundo de los Cafés que surgió como un tema puntual pero que me apasionó y sobre él he escrito dos libros y numerosas publicaciones en prensa y radio con el título La vuelta al mundo en 80 cafés
Paralelamente a mi trabajo periodístico, completé mis estudios de gestión cultural e inicié hace algunos años mi actividad como gestor y comisario de exposiciones y en la actualidad compagino esta parcela con proyectos de comunicación y marketing.
Nos encantaría que sumes tu proyecto a la plataforma. Migrarte es una plataforma de intercambio para artistas y diseñadores, se creó para facilitar la conexión entre artistas y la participación en proyectos culturales colaborativos, residencias artísticas, intercambios, proyectos artísticos. ¿Crees que MIGRARTE puede ayudar a vivir ese tipo de experiencias ? ¿Por qué?
Por supuesto que sí. Como decía, en el caso concreto de los Cafés y en especial de loe entornos avalados por la historia y el patrimonio es extraordinariamente importante el componente cultural. Un proyecto en el que trabajamos actualmente con el nombre de Cafés no Camiño (Cafés en el Camino) y sigue una ruta por varios cafés centenarios del Camino de Santiago entre Portugal y Galicia. En este proyecto, cada uno de los locales acoge una serie de veladas protagonizadas por distintos espectáculos que complementan la habitual oferta musical: live painting, teatro, monólogos, magia, circo, etc. Yo he sido testigo del paso de intérpretes locales que comenzaron en un pequeño escenario de Café y que hoy llenan pabellones con miles de asistentes en sus conciertos.
Plataformas como Migrarte permiten, sin duda, visibilizar y conectar a gestores culturales, artistas y casi lo más importante y complicado: a los responsables de los locales y también a las instituciones de la viabilidad de proyectos colaborativos en estos escenarios. Creo que es una vía de futuro que es necesario abordar.
¿Cómo llegaste a hacer lo que haces? ¿Qué te inspira y que te condiciona?
Desde siempre he tenido inquietudes emprendedoras y me he estado formando en diversos ámbitos de negocios y marketing. Soy economista aunque me he decantado por centrar mi profesión en los aspectos creativos de los negocios como pueden ser el diseño web o diseño para redes sociales. Lo que me ha traído hasta el día de hoy ha sido fruto de muchos años desarrollando otros proyectos y aprendiendo constantemente. Me inspira trabajar, entrar en estado de flow cuando estoy creando algo. Me condiciona que tengo otro trabajo por cuenta ajena que condiciona mis horarios.
¿Cuál es tu relación con las redes sociales en relación a tu trabajo? ¿Qué virtud encuentras en los medios digitales?
Las redes sociales son el centro de mi trabajo, soy Community Manager y cree mi negocio a partir de una cuenta de Instagram, a la gente le empezó a gustar lo que mostraba, los diseños, la forma de contar historias o de vender servicios de forma creativa. Y ahí comenzaron a contactarme mis primeros clientes. Actualmente, gestiono redes sociales de diferentes empresas y les ayudo con su estrategia y marketing digital.
Las virtudes que encuentro en las redes van desde la que ya he citado, esa capacidad de generar negocio y mostrar lo que hacemos, a poder conectar con personas lejanas que de forma física no podríamos. Otra de las virtudes que encuentro es como se ha innovado en la forma en que mostramos productos o servicios de forma creativa, creatividad la cual destaco en redes como punto diferencial y de éxito.
Nos gustaría que nos cuentes sobre alguna experiencia en particular ¿Qué puedes contarnos de esa experiencia enriquecedora y el rol que ocupaste?
Las experiencias que más me han marcado durante mi etapa universitaria ha sido estar presente e impulsar diversas actividades, presidí durante varios años una Junior empresa, una asociación juvenil desde la cual organizábamos cursos, congresos y actividades para promover el emprendimiento desde las universidades, teníamos contacto con asociaciones de todo el país y viajábamos constantemente con nuestros proyectos. También estudié en Santiago de Chile lo cual me aportó mucho aprendizaje y visión. Me he responsabilizado de la organización de múltiples proyectos, fundamentalmente relacionados con el mundo empresarial y social.
Tras la universidad, lo que más me ha marcado, después de varias experiencias trabajando para otras empresas, ha sido consolidar mi propio negocio, emprender es una aventura, y disfruto de ella cada día. La energía y motivación que me aporta mi emprendimiento no lo cambio por nada.
Migrarte es una plataforma de intercambio para artistas y diseñadorxs, se creó para facilitar la conexión entre artistas y la participación en proyectos culturales colaborativos, residencias artísticas, intercambios, proyectos artísticos. ¿Crees que MIGRARTE puede ayudar a vivir ese tipo de experiencias ? ¿Por qué?
Viendo este ciclo de encuentros me puedo hacer una idea de su funcionamiento. Es palpable en la organización el empeño y la ilusión que ponen en hacer las cosas, y de forma estructurada y creo que con eso todo es posible.
Julieta Reta Cardinali
Gestora Cultural
Viajera, inquieta. Project Manager en Edtech
Lorena
Economista y administrativa
Gestión de proyectos. Diseño web, community management e imagen corpotativa.
Nos complace presentar a Johely Barrios. Nos acompaño en la 3era edición de los de la comunidad Migrarte, un encuentro muy fructífero que nos permitió abrir horizontes en cuanto al desafío de emprender en el arte y cómo enfrentarse a esto puede afectarnos. Johely también es emprendedora y un claro ejemplo sobre como nuestras habilidades blandas pueden colaborar en otros ámbitos. “La revista hablada” es un espacio de conocimientos y conversaciones socioculturales dónde temáticas como la cultura, la diversidad, la ciencia, el posicionamiento de la mujer, la salud mental, entre otros abren puertas y ventanas hacia un pensamiento mas consciente y crítico. Con la iniciativa de descubrir y cultivar creo el proyecto en pandemia conectando con distintas personas que la inspiraban, lo que la llevó a facilitar conversaciones en escuelas, universidades y otros ámbitos con la intención de lograr pensamiento crítico consciente. La invitamos a respondernos algunas preguntas para poder motivarnos de su experiencia personal y lo que viene realizando con su proyecto.
¿Cómo llegaste a hacer lo que haces?¿Qué te inspira y que te condiciona?
La Revista Hablada surgió como una forma de relacionarme con el mundo en la pandemia. Sabemos que ha sido, más o menos, complejo de gestionar. Sin embargo, en medio de todo el caos y de escuchar cómo nos rompíamos a nivel de salud mental, este proyecto supuso una plataforma que me sigue permitiendo descubrirme como persona, junto a otras identidades. Justamente yo atravesaba el duelo migratorio y recaídas de ansiedad, me preguntaba muchas cosas sobre mí misma, sobre mi identidad… Fui consciente de que lo personal es político y descubrí el poder de la comunidad. Inspirarme fue sencillo. A mí me inspiran las personas. Entonces he cultivado la apertura a la gente, a encontrarme con otros de manera genuina y así empezó La Revista Hablada. La primera persona que me dio un impulso creativo decisivo fue Cindy Herrera, una escritora magnífica del caribe colombiano. Nosotras somos de la misma ciudad en Colombia, pero nos conocimos en pandemia, a través de videollamada y mientras yo vivía en España. Nos reunimos a charlar sobre Adela, uno de sus cuentos y fue maravilloso. Ambas teníamos plena disposición a que se diera ese encuentro con todas sus consecuencias. Así que, cuando salí de la llamada ya tenía una amiga y también una gran muestra de amor y gentileza: ella me mostró la fuerza del tejido. Así que ese cimiento ha sido transversal. Ha estado hasta ahora, es parte de la identidad del proyecto.
Cuentanos un poco mas sobre tu gran proyecto -La revista hablada- dónde generas contenido para el ámbito cultural.. Cuéntanos de tu experiencia ¿En qué tipos de propuestas colaborativas has participado? ¿Alguna que quieras destacar? ¿Cómo llegaste a ser parte de ella?¿Qué puedes contarnos de esa experiencia enriquecedora y el rol que ocupaste?
Creo que lo sociocultural va de los distintos procesos de construcción de las identidades: entonces las personas como tal, tenemos muchísimos saberes y experiencias vitales para compartir. Nuestro trabajo en comunidad se ha ido gestando con mucha paciencia. Hemos tejido red con personas de latinoamérica, especialmente. Lo podemos ver reflejado en la Memoria de Actividades que está en nuestra página web. Pero puedo destacar espacios: Al principio de todo esto, la antropóloga Mariana Fernández nos dio la oportunidad de presentar este proyecto semilla en su clase de Gestión Cultural: estuve con estudiantes del Instituto Superior de Formación docente y técnica n° 15 Berta Marquehosse de Campana (Argentina). Ella desde que descubrió a La Revista Hablada ha sido de gran apoyo y acompañamiento. Ha apostado siempre por esto.
Sin embargo, actualmente nos comenzaron a tener en cuenta para otros escenarios: Este año estuvimos en dos colegios: Nos invitaron para una actividad presencial en Vigo, y otra virtual en México. En ambos espacios estuve con niños y niñas, compartiendo cuestionamientos e intercambiando ideas ¡Fue espectacular! Y claro, todo eso fue gracias a dos maravillosas mujeres que conocen el andar de La Revista Hablada y me cedieron un poquito de sus espacios. Esos eventos fueron independientemente a las reuniones en comunidad que convoca La Revista Hablada. Nuestro último espacio autogestionado lo denominamos: ¿Qué pasa cuando juntamos “prejuicios” y “salud mental”? y nos acompañó el psicólogo Ariel Raudez, y nuevamente la antropóloga Mariana Fernández. Fue un espacio abierto a todas las personas para hablar en comunidad en torno al pensamiento crítico. Y finalmente, no podría elegir una de las colaboraciones. Han sido únicas y cada una conforma el corazón de La Revista Hablada. Sin embargo, mi rol siempre está encaminado a facilitar los espacios de conversación, moderarlos, intentar que sean seguros y respetuosos, favorecer el ambiente para pensar críticamente… Mi desenvolvimiento va mutando según las necesidades del momento y las herramientas que tenga a disposición, pero básicamente es ese.
Migrarte es una plataforma de intercambio para artistas y diseñadorxs, se creó para facilitar la conexión entre artistas y la participación en proyectos culturales colaborativos, residencias artísticas, intercambios,proyectos artísticos.¿Crees que migrarte puede ayudar a vivir ese tipo de experiencias ?¿Por qué?
Me parece que el trabajo que están realizando es maravilloso. Seguro hay todo un recorrido, un trabajo que valida y da fe de la capacidad de este proyecto para impactar positivamente en artistas y en otros grupos de interés. Ojalá se movilicen más recursos económicos a Migrarte para que puedan realizar el trabajo siempre en dignidad y con herramientas que faciliten el oficio.
Queremos agradecer a Johely por su participación en los encuentros de la comunidad y todo su aporte. No se olviden de seguirla en sus redes @larevistahablada . Creemos que es un claro ejemplo sobre otras alternativas y propuestas para accionar y trabajar desde nuestro conocimiento artistico, de expresión, comunicación, etc que nos permite desarrollar mas habilidades a la hora de buscar oportunidades en otros ámbitos. Hoy en día, facilitar espacios de conversación es una de las necesidades cruciales de todo tipo de comunidades, instituciones y empresas.
Julieta Reta Cardinali
Gestora Cultural
Viajera, inquieta. Project Manager en Edtech
Johely Barrios
Facilitadora de conversaciones
Interes en materia de cultura, salud mental, literatura, comunidades.
Hablemos de lo que sabemos y no decimos: Hacemos arte para que sea visto.
El concepto de “convivio teatral” de Jorge Dubatti contempla la reunión de artistas, técnicos y espectadores en una encrucijada territorial y temporal (un tiempo y espacio específico), que permita el encuentro. Si traspolamos este concepto a otras disciplinas artísticas en general no le erramos, hacemos Arte para llegar a alguien a través de un mensaje.
¿Hacemos arte sólo para expresarnos y “soltar” a partir de esa expresión? Sí, también. Aunque no podríamos negar la búsqueda implícita de un encuentro a la hora de crear.
Un encuentro que puede ser con “el otro” o bien, consigo mismo/a, un encuentro que puede ser con un concepto, con un mensaje o bien con la búsqueda de respuesta ante la recepción de ese mensaje.
El punto aquí no es cuestionarnos hacia quien queremos dirigirnos (eso lo vamos a hablar en otro post). Sino , poner en cuestión que para eso lo hacemos y, por lo tanto asumir que hay un trabajo que hacer ahí que tiene que ver con CÓMO comunico, CÓMO muestro, CÓMO transmito, en definitiva como me encuentro con quien sea o lo que quiera que desee encontrarme. (También podes chusmear el post “Cómo mostrar lo que haces”)
Algunes dicen “que fiaca” ¿Aparte de crear tengo que encargarme de eso? Sí. Y aquí te quiero presentar algunos porques.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE COMUNICAR LO QUE HAGO Y QUE SEA YO MISMO/A QUIEN LO HACE?
– Primero y antes que nada, es importante que sepas la importancia de que nadie va a saber transmitir de mejor manera lo que haces. Tu lo has creado, tu te has creado como artista y tu conoces tu propia experiencia.
– Cómo siempre decimos, es un proceso, todo proceso implica cambios y todo cambio es un crecimiento, esa “instantaneidad” le permite a quien sigue tu trayectoria reconocer tu aprendizaje y tu recorrido, no temas demostrar el cambio, implica que hay un antes y un ahora que avanza y que, si sigue en carrera, sigue creciendo. Genera confianza y te muestra genuino/a.
¿CÓMO SÉ SI LO COMUNICO BIEN?
1) Es importante que focalices primero en aquello que quieras lograr. ¿Quieres posicionarte como artista o posicionar tu espacio cultural en el ámbito local? ¿Quieres mostrar una novedad, cambio o nuevas propuestas que estás desarrollando? ¿Quieres comunicar la novedad de la existencia de tu espacio cultural? ¿Quieres encontrar alianza, clientes, mecenazgo? Puede haber un sin fin de opciones. Piensalo, anotalo y tenlo presente para revisarlo en cada discurso comunicacional que crees.
2) Crea tu portfolio u hoja de vida, esto aplica si lo piensas como artista, proyecto o espacio cultural. Analiza aquellos proyectos y desarrollo que hayas tenido en tu carrera para contar tus aprendizajes. Utiliza las herramientas digitales. Sé que quienes venimos del ámbito cultural somos más amichis de lo análogo pero la 4ta revolución industrial nos trajo la facilidad de que internet sea una herramienta gratuita (también se puede pagar claro) de difusión y comunicación. ¡Aprovechala! Tomate tu tiempo para amigarte, pero no te dejes vencer.
3) Sé eventero/a ¿Qué? así, a “calzón quitado”, aprovecha las instancias, inauguraciones, pre y post funciones teatrales, los encuentros, las capacitaciones para contar lo que haces, utilizalo para perfeccionar tu mensaje, ponle atención a lo que te preguntan, lo que dudan y lo que celebran instantáneamente.
4) Participa activamente de comunidades, encuéntrate con otras personas, sácale jugo al intercambio. Comunidades como las de Migrarte se hicieron por esa razón, no te olvides que la cultura se construye en red.
5)Por último, no te olvides que al pertenecer a Migrarte y activar tu perfil en la plataforma cuentas con la posibilidad de tener una consultoría con gestoras culturales. Anota tus dudas y debilidades y encuéntrate con nosotras, amamos conocer artistas y lograr conectarlos para que sigamos creciendo.
Conversar e intercambiar con otres SIEMPRE va a ser la mejor forma de validar si tu forma de comunicar lo que haces está siendo clara y hace llegar el mensaje que deseas.