1-54 Marrakech 2026: arte contemporáneo africano, territorio y nuevas formas de movilidad cultural
(english below)
Viajar a Marrakech para asistir a la 1-54 Art Fair 2026 no fue una inmersión en un ecosistema cultural que articula artistas, espacios independientes, arquitectura, territorio y pensamiento crítico en torno a la movilidad y la circulación internacional.
La edición 2026 reunió a 22 galerías de 12 países, representando a más de 60 artistas, con fuerte presencia del continente africano y su diáspora. Sin discursos explícitos, el liderazgo femenino estaba integrado de forma orgánica en la estructura del evento, ya que al menos 13 de las galerías presentes estaban dirigidas por mujeres, sin olvidar que la misma feria, con presencia también en Londres y Nueva York, está fundada por una mujer.
Pero lo más interesante no sucedía únicamente dentro del hotel La Mamounia.
Arte y ciudad: cuando el territorio es parte del discurso
Uno de los momentos más potentes del viaje fue la exposición Wheels – Witness in Motion, del fotógrafo Yassine Sellame, en Riad Alena.
A través de una visita guiada por los barrios donde creció, el artista nos permitió comprender cómo las motos forman parte de la lógica social y urbana de Marrakech: movilidad en calles donde no circulan coches, transporte de mercancías en mercados densos, maletas vinculadas al turismo. La obra no habla solo de vehículos: habla de economía informal, urbanismo y adaptación territorial.
En ese recorrido también conocimos proyectos que combinan moda, música y reciclaje, como el trabajo artesanal con caucho reutilizado de neumáticos transformado en prendas y accesorios. Un ejemplo claro de cómo el arte dialoga con la sostenibilidad y el contexto local.
Espacios independientes: modelos de gestión y alianzas posibles
La visita a Le 18, espacio multidisciplinar con residencias artísticas y exposiciones, permitió comprender cómo funcionan estructuras culturales independientes en Marrakech. Conversar con su equipo abrió la posibilidad de futuras colaboraciones y confirmó algo clave: las alianzas internacionales se construyen desde la conversación horizontal y la confianza.
También resultó especialmente relevante la exposición Archéologies en Fondation Dar Bellarj, donde un proceso arqueológico se transformó en exposición artística. Investigación, archivo, materiales orgánicos y prototipos arquitectónicos (como los desarrollados por Sara Ayoub con impresión 3D y morfologías tradicionales) mostraban cómo arte y arquitectura pueden pensar en clave de sostenibilidad y memoria urbana.
Performance y narrativa femenina
La performance X-Ray of Cultural Expectation de Sara Benabdallah fue uno de los momentos más intensos del programa paralelo. La pieza, centrada en el traje tradicional de boda y su peso físico y simbólico, ponía en escena las expectativas culturales que recaen sobre las mujeres.
La conversación posterior con la artista confirmó la importancia de generar espacios de diálogo en donde cuestionar tradiciones y mandatos.
La feria: cercanía, movilidad y liderazgo africano
La charla “The Future of Borders” planteó una pregunta central para nuestra comunidad: ¿qué barreras siguen limitando la movilidad artística? Visados, financiación, restricciones institucionales. Y, al mismo tiempo, ¿qué escenarios pueden imaginarse para facilitar la circulación?
Para quienes trabajamos acompañando proyectos culturales, esta reflexión es clave: la movilidad no es solo viajar, es estructura, estrategia y alianzas.
Lo más valioso de la 1-54 Marrakech fue la cercanía. Poder hablar directamente con artistas, galeristas y curadores, entender sus procesos y detectar oportunidades reales de colaboración.
¿Qué significa esto para quienes forman parte de Migrarte?
Que profesionalizar un proyecto cultural no es solo producir obra.
Es entender el ecosistema.
Es construir redes internacionales.
Es saber posicionarse en contextos complejos.
Viajar, observar y dialogar en espacios como 1-54 permite traer aprendizajes concretos sobre:
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Modelos de gestión cultural independiente
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Estrategias de movilidad internacional
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Nuevas formas de articulación entre arte, arquitectura y territorio
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Cómo los artistas construyen discurso en diálogo con contexto social
Gracias por tan increíble experiencia.
→ Si quieres desarrollar tu proyecto con una mirada estratégica y entender cómo moverte en estos circuitos internacionales, te invitamos a formar parte de Autonomía Cultural, el programa donde trabajamos planificación, posicionamiento y articulación profesional paso a paso.
1-54 Marrakech 2026: Art, Territory and Cultural Mobility
Traveling to Marrakech to attend 1-54 Art Fair 2026 was an immersion into a cultural ecosystem that connects artists, independent spaces, architecture, territory, and critical thinking around mobility and international circulation.
The 2026 edition brought together 22 galleries from 12 countries, representing more than 60 artists, with strong participation from the African continent and its diaspora. Without explicit discourse, female leadership was organically embedded in the structure of the event: at least 13 of the participating galleries were led by women. It is also worth noting that the fair itself — with editions in London and New York — was founded by a woman.
Yet the most compelling experiences did not happen exclusively inside La Mamounia hotel.
Art and City: When Territory Becomes Part of the Discourse
One of the most powerful moments of the trip was Wheels – Witness in Motion, a photography exhibition by Yassine Sellame at Riad Alena.
Through a guided walk across the neighborhoods where he grew up, the artist helped us understand how motorbikes shape Marrakech’s social and urban logic: mobility in streets where cars cannot circulate, goods transportation in dense markets, luggage linked to tourism. The work does not speak merely about vehicles; it addresses informal economies, urbanism, and territorial adaptation.
During this walk, we also encountered projects combining fashion, music, and recycling — such as handcrafted garments and accessories made from repurposed tire rubber. A clear example of how art engages with sustainability and local context.
Independent Spaces: Management Models and Potential Alliances
Visiting Le 18, a multidisciplinary space hosting artist residencies and exhibitions, allowed us to understand how independent cultural structures operate in Marrakech. Conversations with their team opened the door to future collaborations and confirmed something essential: international alliances are built through horizontal dialogue and trust.
The exhibition Archéologies at Fondation Dar Bellarj was also particularly relevant. An archaeological process was transformed into an artistic exhibition. Research materials, archives, organic elements, and architectural prototypes (such as those developed by Sara Ayoub using 3D printing and traditional morphologies) demonstrated how art and architecture can address sustainability and urban memory simultaneously.
Performance and Feminine Narrative
The performance X-Ray of Cultural Expectation by Sara Benabdallah was one of the most intense moments of the parallel program. Centered on the traditional wedding dress and its physical and symbolic weight, the piece staged the cultural expectations placed upon women.
The conversation with the artist afterward reinforced the importance of creating spaces where traditions and inherited mandates can be questioned through dialogue.
The Fair: Proximity, Mobility and African Leadership
The talk “The Future of Borders” raised a central question for our community: what barriers continue to limit artistic mobility? Visas, funding constraints, institutional restrictions. At the same time, what alternative scenarios can be imagined to facilitate circulation?
For those of us who support cultural projects, this reflection is crucial: mobility is not simply about traveling. It is about structure, strategy, and alliances.
What made 1-54 Marrakech particularly valuable was its sense of proximity. The possibility to speak directly with artists, gallerists, and curators, to understand their processes, and to identify real opportunities for collaboration.
What Does This Mean for the Migrarte Community?
Professionalizing a cultural project is not only about producing work.
It is about understanding the ecosystem.
It is about building international networks.
It is about positioning oneself strategically within complex contexts.
Attending spaces like 1-54 allows us to bring back concrete insights on:
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Independent cultural management models
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International mobility strategies
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New ways of articulating art, architecture, and territory
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How artists construct discourse in dialogue with social context
Thank you for such an incredible experience.
→ If you want to develop your project with a strategic perspective and understand how to navigate international circuits, we invite you to join Autonomía Cultural, the program where we work step by step on planning, positioning, and professional articulation.

